Lo último sobre la limpieza de Málaga
Durante las fiestas navideñas, el uso de adornos, luces, guirnaldas y árboles artificiales es muy común en los hogares malagueños. Sin embargo, una vez terminadas las celebraciones, muchos de estos elementos se desechan sin una correcta gestión, generando un impacto ambiental significativo.
La decoración navideña está compuesta, en muchos casos, por plásticos, componentes electrónicos o materiales no reciclables. Por ello, es fundamental conocer cómo debe gestionarse cada tipo de residuo.
Las luces de Navidad, guirnaldas luminosas y otros elementos electrónicos contienen cables, pequeños circuitos y metales que requieren un tratamiento específico.
Estos residuos deben depositarse en los puntos limpios fijos o de proximidad, nunca en los contenedores convencionales.
De esta forma, se evitan vertidos inadecuados y se facilita su reciclaje en plantas especializadas.
Bolas de Navidad, figuras plásticas, cintas o lazos deteriorados: contenedor gris.
Adornos de madera o cartón: si están en buen estado, pueden reutilizarse; si no, deben ir al contenedor azul o gris según el material.
Elementos metálicos o de cristal: separación cuidadosa para evitar roturas y depósito en el contenedor correspondiente.
Siempre que sea posible, prioriza la reutilización. Muchos adornos pueden repararse o transformarse en nuevas decoraciones.
Más allá de la gestión de residuos, es importante repensar cómo decoramos nuestros hogares:
Opta por adornos de materiales naturales o reciclados.
Elige luces LED, que reducen el consumo energético.
Reutiliza cajas, lazos o telas para futuras decoraciones.
Cada gesto responsable durante estas fiestas ayuda a mantener una Málaga más limpia y sostenible.
