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¿Dudas?

Los residuos orgánicos están compuestos de materia biodegradable y tienen la propiedad de poder descomponerse o degradarse rápidamente. Son restos de fruta y verdura, restos de carne y pescado, cáscaras de huevo, de marisco y de frutos secos, posos de café e infusiones, tapones de corcho, papel de cocina y servilletas usadas y pequeños restos de jardinería (plantas, flores y hojarasca)

Los residuos no orgánicos son aquellos que no pueden ser descompuestos de manera natural y necesitan de procesos industriales para poder recuperar los recursos que contienen.

Hay una serie de residuos que a menudo generan confusión. Al no tratarse de objetos biodegradables, deposítalos en el contenedor de resto, el de color gris. Son productos higiénicos como pañales, compresas y toallitas húmedas, así como las colillas. Se trata de residuos que mezclan materiales orgánicos (como los excrementos de los pañales y la celulosa) con otros componentes que no lo son. Otros residuos como el polvo de barrer, los pelos, los excrementos de animales y la arena de gato también se depositan en el contenedor gris. Los excrementos no se mezclan en el contenedor de orgánica para evitar riesgos sanitarios.

Los contenedores de color marrón se ubican al lado de los contenedores de resto. El proceso completo de implantación del contenedor marrón en la ciudad de Málaga se cerrará a finales de 2025.

La materia orgánica representa entre un 40 – 50 % de los residuos diarios que se generan en un hogar. Solo si se separa bien se puede reaprovechar de forma eficaz. En cambio, los residuos orgánicos sin tratar son una de las principales fuentes de emisión de gases de efecto invernadero.

La normativa europea marca como objetivo para 2025 reciclar al menos el 55 % de los residuos.

La materia orgánica separada correctamente y tratada se convierte en fertilizante natural y en energía renovable.

Mejoramos la recogida selectiva de los demás residuos, consiguiendo un tratamiento más eficaz y económico, y ampliando la vida útil de los vertederos.

Según la ordenanza municipal de limpieza de Málaga, se contemplan sanciones de hasta 750€ por tirar la basura fuera del horario permitido, dejar los residuos fuera de los contenedores o incluso por no separar.

Es indispensable que colaboremos en la separación de los residuos ya que, cuidar el medio ambiente es una responsabilidad común. La reducción de materia orgánica en los vertederos rebaja la emisión de gases de efecto invernadero y la contaminación de los acuíferos. El compromiso de frenar el cambio climático debe ser compartido. Además, la suma de nuestras acciones individuales incide de forma directa en la calidad de vida y en la salud de todos y todas.

Estaremos presentes en todos los distritos de la ciudad con puntos informativos itinerantes. Acércate y recoge un pack de bolsas compostables, un cubo aireado y material con información detallada como un tríptico y un imán.

Las bolsas compostables se degradan junto con la materia orgánica. Si utilizas bolsas de plástico, las abriremos de forma mecánica en la planta de tratamiento. Evita las bolsas de papel, se pueden romper con la generación de lixiviados.

Los cubos aireados tienen unas rendijas para facilitar la ventilación de los residuos del interior, de este modo es más fácil que se sequen y se reduzcan los líquidos en el fondo de la bolsa y los olores.

Deposita los residuos orgánicos dentro del contenedor marrón en una bolsa, preferiblemente compostable. Cierra la bolsa para evitar malos olores y suciedad en el contenedor. Deposítala en el contenedor a partir de las 21.00 h, siempre que sea posible. En las zonas con contenedores soterrados, la basura se puede depositar en cualquier momento del día.

El Centro Ambiental de Málaga recibe los residuos orgánicos transportados por los camiones de recogida. En la planta de reciclaje y compostaje del centro, la materia orgánica pasa un proceso de transformación por medio de fermentación aerobia controlada y maduración para conseguir fertilizante natural.

Además, un 15 % de lo que se rechaza para el proceso de compostaje se aprovecha para producir biogás, es decir, energía renovable.

A finales de 2025 se contará con una nueva planta de tratamiento de biorresiduos en Los Ruices. En esta instalación se realizará una producción de compost de alta calidad. Estará formada por tres áreas diferenciadas (pretratamiento y selección, compostaje automático y afino) con la finalidad de realizar una producción de compost de alta calidad mediante el compostaje de los residuos orgánicos.

Separar la orgánica no supone aumentar el número de residuos, sino redistribuirlos de otra forma. La organización vertical de los residuos facilita el reciclaje en espacios pequeños: la orgánica se puede situar fácilmente sobre el vidrio o sobre el papel y cartón bien plegados. El uso de cubos con división interna para varias fracciones también puede ser un buen recurso.

Los excrementos y la celulosa de los pañales, que sí son residuos orgánicos, están mezclados con los materiales absorbentes del pañal y son muy difíciles de separar y, por lo tanto, de reciclar. Lo mismo sucede con las compresas. Ambos se depositan al contenedor de restos.

Los restos de jardinería de pequeño tamaño y producidos en pequeñas cantidades (ramos de flores, césped cortado, hojas muertas y restos de hojarasca, pequeños tallos de plantas ornamentales, etc.) se depositan en el marrón. Lleva los restos de ramas y troncos leñosos al punto limpio.

El aceite nunca debe depositarse en un contenedor de orgánica. Una vez el aceite esté frío debe verterse en un recipiente de plástico o cristal con tapa. Cuando esté lleno el recipiente, entrégalo en un punto limpio o deposítalo en alguno de los cerca de un centenar de contenedores específicos que hay distribuidos por la ciudad.

Tanto las bolsas, como su contenido, como las etiquetas están hechas de componentes orgánicos biodegradables y por eso se depositan al contenedor marrón, aunque lleven grapa.

Las servilletas, el papel de cocina y el cartón se pueden tirar al contenedor marrón si están sucios de restos alimentarios, ya que la celulosa también es un material vegetal biodegradable fácil de descomponer. Se depositan en el contenedor de resto si están sucios de productos no alimentarios, como pintura, disolventes, sangre, mocos… Puedes depositarlos en el contenedor de papel y cartón si están completamente limpios, dónde se utilizarán como materia prima para producir papel nuevo.

En el contenedor marrón solo se puede depositar el poso del café y las cápsulas biodegradables. La mayoría de las cápsulas que hay hoy en el mercado suelen estar fabricadas con plástico o aluminio y hay que llevarlas preferiblemente a un punto limpio. Si tienes dudas con el material de fabricación, deposítalas en el contenedor de resto o en el punto limpio.

Los restos textiles deben depositarse en alguno de los más de 200 contenedores específicos distribuidos en la ciudad. Consulta su ubicación aquí.

Si tienes dudas sobre la gestión de algún residuo, consulta con el Asistente Virtual del servicio de Limpieza y gestión de residuos o llama al 900 900 000.